Viaje por Epidauro, Nauplia y Micenas

Poco después de dejar atrás el canal de Corinto la excursión hizo una pequeña parada en el teatro de Epidauro o Epidavrós, famoso por su
capacidad y su excepcional acústica. La visita fue más corta de lo que a mí me hubiese gustado. El tiempo justo para subir y bajar, recorrerlo de arriba
a abajo, pero sin la tranquilidad que pide un lugar así. Si puedes venir por tu cuenta, hazlo. Es más sacrificado pero lo recorrerás a tu ritmo.

Epidauros. Desde la escena Escalera en las gradas de Epidauros Epidavros desde arriba Epidavros desde arriba Epidavros desde la escena

El camino por el Peloponeso suele incluir una parada en Nauplia (Nafplio). En mi caso, sólo fue una parada a un lado de la carretera para ver la ciudad desde
lejos. Vamos, que no tuve tiempo siquiera para cambiar el objetivo y hacer una foto decente del castillo de Bourtzi. Si quieres conocer algún detalle
de cualquiera de estos sitios, por favor haz click en las miniaturas y podrás ver las fotos con más información y con mayor tamaño.

Vista de Nauplia Castillo de Bourtzi Paisaje de Micenas Muralla de la Acrópolis


La última parada intermedia de ese día fue la acrópolis de Micenas, quizás el lugar del que menos había oído hablar yo de entre los
que visité en el Peloponeso. Sin duda merece la visita su Acrópolis, con la puerta de los leones y las tumbas excavadas (algunos de cuyos
tesoros ya vimos en el Museo de Atenas). Además, el tesoro de Atreos cerca de la Acrópolis.

Sillares junto a los leones Entrada Acropolis Micenas Leones de Micenas Tesoro de Atreos o Agamenon Tesoro de Atreos o Agamenon