Basílica de San Pedro Baldaquino





Basílica de San Pedro. El Baldaquino y la cúpula

La configuración actual de la basílica se terminó en la primera parte del siglo XVII, ya en el barroco. Gian Lorenzo Bernini,
que se ocupó de proyectar la inmensa plaza de San Pedro y la columnata que la rodea, también es el autor de gran parte de
la decoración interior, entre la que destaca el gran baldaquino de bronce macizo situado sobre el altar mayor. Formado
por cuatro columnas torsas con decoración vegetal, y decorado con volutas, ángeles y telas simuladas, por todas
partes aparecen las abejas, símbolo heráldico de los Barberini, a cuya familia pertenecía el
pontífice Alejandro VII, que había encargado los trabajos a Bernini.